La elevación de la tensión arterial se conoce con el nombre de hipertensión. Se considera hipertensión arterial cuando la misma es superior a 140/90 mmHg en forma contínua.
La hipertensión o elevación de la presión arterial es uno de los principales factores de riesgo coronario en el desarrollo de la ateroesclerosis. Junto a los niveles elevados de colesterol, el consumo de tabaco, la obesidad y la diabetes mellitas, constituye uno de los principales problemas de salud en los países desarrollados.
La hipertesión arterial está favorecida, al igual que otros factores de riesgo, por los hábitos de vida de la población. Una de cada cuatro personas adultas es hipertensa y ello aumenta el riesgo de muerte prematura, como consecuencia del efecto dañino de la tensión elevada sobre las arterias del organismo, en especial las que riegan el corazón, el riñón, el cerebro y los ojos.
La adición de Aceite de Oliva a una dieta que no se modifique en ningún otro aspecto puede ejercer un claro efecto reductor de la presión arterial que parece ser propio de dicho aceite. Con el consumo habitual de Aceite de Oliva disminuyen los valores de tensión arterial, tanto sistólica (máxima) como diastólica (mínima).
Recientemente se ha comprobado que la ingesta de Aceite de Oliva disminuye la dosis diaria de fármaco hipotensor necesaria para controlar la presión arterial en las personas hipertensas, posiblemente por una disminución del óxido nítrico por acción de los polifenoles.
Importante: esta información no constituye un consejo médico. Ante cualquier consulta, consulte a su médico.