Indalo Premium Kosher 2008, Catamarca
Frutado a oliva madura con leve fermentación que evapora gradualmente dejando claras notas lácticas. En boca es poco viscoso y corto. No presenta los aromas frescos y complejos que un aceite de oliva extra vírgen tiene que expresar. En la boca confirma toda la mediocridad con una leve nota ácida clásica que acompaña a las fermentaciones en vivo. En cuanto se detecta en el paladar, esta fermentación se caracteriza por un dejo en la nariz. No hay que confundir estas sensaciones con las sensaciones táctiles de cuando hay antioxidantes. Estos se manifiestan en toda la boca y con mayor consistencia en la garganta.
Más allá de los claros limites de esta muestra, tengo que expresar mi gran preocupación determinada por el hecho que este perfil sensorial está caracterizando al aceite argentino tanto en el mercado interno como en el mercado externo.
En la actualidad, la variedad Arbequina es la que caracteriza el perfil sensorial medio argentino debido a las grandes producciones procedentes de las provincias de La Rioja, Catamarca y San Juan. Esta situación nos hace correr el riesgo de ser catalogados en el ámbito internacional como una zona productiva de aceites de oliva extra vírgen de bajo contenido de ácido oleico, de muy pobre contenido en antioxidantes, de poca estabilidad en el tiempo. En pocas palabras: de baja calidad.
¡Pero esto no es cierto! Por el contrario aquí, en la Argentina, contamos con una variedad autóctona como la variedad Arauco, y otras como Farga, Nevadillo, Picual y Frantoio que son extraordinariamente interesantes y originales bajo el perfil sensorial y cualitativo. Creo que con estas y otras variedades más recientemente introducidas en el país como la Coratina, deberíamos valorizar los cortes de la abundante Arbequina con sabiduría y atención, para caracterizar y fortalecer la calidad de nuestra producción.
La tendencia de implantar Arbequina en abundancia en los campos nuevos es mayormente determinada por la exigencia de un más veloz retorno financiero de la inversión que la Arbequina, por su precocidad productiva, paga ampliamente. En esto estamos todos de acuerdo, pero evidentemente no estamos de acuerdo con las tendencias del consumo de aceite de oliva extra vírgen en el mundo. Es muy probable que las tendencias en la alimentación que promueve el cuidado de la salud en los próximos 5/10 años confirmen definitivamente un perfil de los aceites de oliva extra vírgen de alto valor nutricional. Allí hace falta alto ácido oleico y abundantes antioxidantes, parámetros donde nuestra Arbequina fracasa notablemente.
Creo que la búsqueda de un justo mix entre calidad y cantidad debería convertirse en la nueva tendencia a la hora de elegir las variedades a plantar.
Marco Scanu
Oleólogo
Esta muestra fue extraída de una botella cerrada enviada por la empresa a la cata de aceites de la Guía de Aceites de Oliva de Austral Spectator.