Aceite de Oliva Mondoliva

 
 
 
Falsos mitos sobre la grasa
El Día de Córdoba (www.eldiadecordoba.es)

Ahora que llega la época del buen tiempo y de lucir el bañador, son muchos los que han inciado -o al menos se han propuesto hacerlo- una dieta.
 
Fruta, verdura y agua son los pliares de los menús de adelgazamiento que además incluyen una premisa básica: nada de grasa. Pues nada de eso.
 
El presidente del comité organizador del Congreso de la sociedad Española de Nutrición Básica, Francisco Pérez Jiménez, dio ayer al traste con este falso mito. "La grasa no engorda", dijo, y además es necesaria para el crecimiento y para prevenir algunas enfermedades. Esta afirmación es la que ha sostenido el primer Documento de Consenso Internacional sobre la Importancia de la caildad de las Grasas en la Alimentación que se presentó ayer.

Pero ojo, porque no se trata ahora de sustituir las espinacas por unas hamburguesas.
 
Las grasas son buenas, sí, pero no todas. Jiménez explicó cuáles son los comportamientos que se deben seguir para conseguir un equilibrio en el peso.
 
Los lípidos que hay que consumir -además no importa en qué cantidades porque son beneficiosos- son el aceite de oliva, los ácidos grasos esenciales omega tres (presentes en el pescado o las nueces) y la margarina. Por el contrario hay que evitar, casi eliminar de la dieta, la carne animal, la leche entera, la mantequilla y, sobre todo, los snacks, la bollería industrial o las patatas chips. Estos últimos alimentos contienen las que se denominan grasas trans, que son "las más perjudiciales para el organismo".
 
Precisamente el cambio de hábitos de la población es el que está provocando que cada vez se consuma más lípidos saturados en detrimento de los que se obtienen del aceite de oliva. Un ejemplo: España es el país que consume más carne y menos legumbres de Europa, cuando justamente tendría que ser al contrario. De hecho, si lo recomendable es que este las grasas saturadas supongan el 8% de la dieta, en Andalucía ese porcentaje es del 14%.

Pero no todo está perdido y además la solución para evitar caer en la obesidad es "volver a la dieta mediterránea". Y, por su puesto el aceite de oliva, mientras más virgen mejor, pues contiene más antioxidantes que son los que retrasan la aparición de enfermedades. Pérez Jiménez estuvo acompañado del director del laboratorio de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufts (Boston), José María Ordovás; el presidente de la Fundación para la Investigación y Prevención de la Enfermedades Cardiovasculares, Xavier Pintó y la nutricionista del Instituto Flora Raquel Bernácer.

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